lunes, 10 de septiembre de 2012

Grafología: marcas de los caminos vitales.

Hay rasgos de las personas, actitudes y sentimientos que no podemos identificar a simple vista y con certeza alguna, pero que de alguna manera son comunicados en ciertas acciones. Una de estas acciones que comunica es la escritura que por medio de los trazos, las líneas, los círculos, el orden, el tamaño y otros innumerables aspectos, puede sacar a la luz cosas escondidas, no aceptadas y típicas de la personalidad de otras personas.

Por medio de la grafología podemos identificar a un asesino en serie, una persona creativa, una persona depresiva, una persona introvertida o una persona extrovertida. Esto se debe a que nuestros caminos vitales han trazado sus cauces en el cerebro, de una manera tan firme y acentuada, que influyen en cada aspecto intelectual y práctico de nuestras vidas a tal punto de llegar a influír sobre la forma en la que trazamos una letra, la organización espacial de un texto, la distribución de los espacios entre palabras, la velocidad y el tamaño de los caracteres que nos identifican casi como una huella digital y muestran a quienes conocen el arte grafológica lo que nadie puede ver a simple vista.

Una ayuda importantísima para la justicia y el juzgamiento de grandes asesinos en serie ha sido la grafología, ya que ha ayudado a indentificar rasgos comunes y típicos entre grupos de estas personas que han demostrado ciertos desequilibrios analizados en la forma en la que escriben y trazan.Aquí vuelve a jugar un papel fundamental el camino vital que trazan las experiencias que vivimos, en nuestro cerebro, y la influencia de nuestros días pasados en nuestros días actuales. En definitiva, conocer la grafología es una ayuda de mucha relevancia para poder analizar rasgos de las personas, conocerlas, valorarlas y tal vez, juzgarlas.

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